“Se puede engañar a parte del pueblo parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo”.
Abraham Lincoln.

Esta semana se concretó a nivel nacional la candidatura común que integraran los partidos, PRD, PRI y el PAN denominada “Va por México” algo que para muchos podría ser inimaginable, pero en política nada nos debe sorprender y más aún sí lo que buscan es cambiar la realidad y circunstancias en las que vivimos.

Sin embargo, la apatía de la federación para enfrentar una pandemia que ya cobró la vida de más de 100 mil mexicanos, la crisis económica, social y ambiental en la que vivimos, la inseguridad, la falta de resultados comprometidos hace dos años, los constantes ataques a la libertad de expresión y un largo etcétera; es lo que originó la unión de estos partidos quienes sólo están uniendo fuerzas para presentar propuestas de gobierno de contrapeso lo que este país requiere para seguir consolidando un régimen democrático.

Sí bien, lo que esperamos hace varios años, es que se pusieran de acuerdo por el bien del país, ahora lo hacen ante la posibilidad de concretarse un régimen autoritario.

Recuerdo haber utilizado dicha frase en otras colaboraciones, sin embargo, su vigencia en el contexto actual en el que vivimos, amerita sea retomada y es que está por concluir este 2020 pero al presidente sólo le preocupa y se prepara para el siguiente año electoral, tanto federal como local, en el que en 15 estados se renovarán gubernaturas, mientras en las 32 entidades del país cambiarán a sus Congresos locales, autoridades municipales y por lo que respecta a lo federal se renovará la Cámara Federal de Diputados en caso de que alguno no sea reelegido al cargo.

Tanto le preocupa al primer mandatario la unión de dichos partidos que, tras su conformación oficial busca y buscará desacreditarla en cada momento; sabe que su gobierno ha quedado muy por debajo de las expectativas de muchos mexicanos que le dieron su voto, por lo que no aceptará señalamientos y observaciones de sus opositores.

La integración de las fuerzas políticas es positiva se requieren propuestas de contraste y su unificación será un signo positivo de la forma de comportamiento de acuerdos políticos en el país, así que no todo es negativo, ni malo, por lo que más allá de la descalificación debería concederles el beneficio de la duda e incluso un voto de confianza, pues será una nueva forma de hacer y ver a la política, porque además los obligará verdaderamente cumplirle a los ciudadanos, frente al desencanto que enfrentaron en la pasada jornada de votación.

Hoy sabemos que muchos diputados federales de Morena se reelegirán ¿pero cuánto realmente han trabajado por el estado? Muchos de ellos votaron por desaparecer fideicomisos y fondos. Siendo honestos, como Michoacanos merecemos mejores resultados.