“Antes de que falleciera tuve la oportunidad de hablar con él, y me dijo: ‘Llévame para Mazatlán, allá quiero descansar” (Foto: RED113)

Mazatlán, Sinaloa (MiMorelia.com/RED113).- Como a cualquier otro sinaloense, a Margarito Esparza Nevares le gustaba venir a Mazatlán para descansar. Y esa fue su última voluntad, expresada a su sobrina María Isabel Esparza, quien en común acuerdo con los cuatro hijos del fallecido artista lo trajo al puerto para cumplir ese deseo.

Salvador, René, María y Ángel son los nombres de los descendientes de Margarito, los tres primeros estuvieron presentes en su funeral. De acuerdo a su familiar, al momento de su muerte, el actor y cantante se encontraba en Puebla cumpliendo un compromiso de trabajo previsto para el fin de semana, ya que residía en la Ciudad de México.

Sin embargo, al empeorar su salud, fue internado de urgencia en el hospital del ISSSTE de la capital poblana, el diagnóstico fue neumonía. Hasta allá llegaron varios de sus familiares, entre ellos Isabel, quien luego de que el artista falleció hizo todos los trámites para el traslado a Sinaloa.

“Antes de que falleciera tuve la oportunidad de hablar con él, y me dijo: ‘Llévame para Mazatlán, allá quiero descansar’. Así me dijo mi tío y así se ha hecho. Gracias a Dios ya lo tenemos aquí, para que descanse en Mazatlán, como él lo quería”, expresó condolida.

Desmienten abandono

Un profundo sentimiento de tristeza e indignación expresaron familiares de Margarito, ya que a pocas horas de que se confirmó su muerte en Puebla, a causa de un paro cardiorrespiratorio causado por una neumonía, algunos medios de comunicación tergiversaron los hechos.

“A pesar de su edad, él seguía siendo una persona muy independiente, se movía solo y cuando él quería, pero no era una persona que estuviera sola o en el abandono, como han dicho algunos medios”, expresó Isabel, su sobrina.

La también promotora artística precisó que Margarito tenía cuatro hijos y muchos sobrinos, quienes siempre estaban al pendiente de sus actividades y estuvieron cerca de él cuando falleció.

Le harán homenaje

A pesar del dolor por la pérdida, Isabel comentó que Margarito venía con frecuencia a Mazatlán porque aquí se la pasaba muy bien, tenía muchos amigos y familiares, además la gente siempre lo reconocía en la calle y le pedía “la foto del recuerdo”.

Todas esas vivencias en el puerto, dijo, como persona y artista eran muy valoradas por él, y, ahora, todo ese aprecio que sintió le será correspondido hoy miércoles con un homenaje póstumo.

“Ya estamos viendo con el Alcalde Carlos Felton hacerle un homenaje. La idea es hacer este miércoles el homenaje póstumo, luego tener la misa de cuerpo presente en la Catedral y después el sepelio en el Panteón Renacimiento que está en la carretera al sur”, expuso.

Isabel comentó también que en el transcurso del martes llegarían de la Ciudad de México tres de los cuatro hijos que Margarito tuvo en su único matrimonio: Salvador, René, Ángel y María, quienes por motivos de trabajo no pudieron llegar antes.

“Era muy enamorado, hay que reconocerlo, como todo sinaloense, pero esposa sólo tuvo una, Rosa, a quien conoció en El Salvador y se casó allá. Con ella nada más tuvo cuatro hijos, y tres de ellos vienen al funeral para despedir a su padre”, aseguró.

Los restos de don Margarito son velados en la Capilla C de la Funeraria Renacimiento del Centro de Mazatlán, donde se permite el acceso a toda la gente que desee ir a darle el último adiós al hombre que por casi siete décadas puso el nombre de Sinaloa en la farándula mexicana.

Éxito y fama

Margarito nació en Ajoya, San Ignacio, Sinaloa, el 10 de junio de 1936. Siendo aún niño mostró talento para el canto y la música, por lo que sus padres se mudaron a la Ciudad de México, para impulsar su carrera, lo cual logró con creces.

Fue músico, cantante y actor, participó en decenas de películas, series y programas de televisión, compartió créditos con artistas como Germán Valdés “Tin Tan”, Tere Velázquez, Gaspar Henaine “Capulina”, María Félix, Adalberto Martínez “Resortes”, Joaquín Pardavé, Libertad Lamarque y otras luminarias de la Época de Oro del cine mexicano.

En la pantalla chica también hizo historia, inició con Xavier López “Chabelo” y Ramiro Gamboa “El Tío Gamboín”, en 1950, pero fueron diversos los programas en los que participó, tanto en México como en El Salvador, entre ellos la telenovela Alebrijes y Rebujos, Al fin de semana, No manches, Incógnito, Vida TV y La Jaula, entre otros.