Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- Los científicos han descubierto que la boca del mosquito no es sólo una pequeña lanza, sino que es un sofisticado sistema de agujas finas, cada uno de los cuales perforan la piel, encuentra los vasos sanguíneos y les sea más fácil chupar la sangre.

Cabe señalar que los mosquitos machos no pican, pero cuando un mosquito hembra perfora la piel, una funda flexible de modo de labio se queda fuera mientras se empuja en seis partes con forma de aguja, a lo que los científicos han nombrado estiletes.

Dos de estas agujas, llamadas maxilares, tienen pequeños dientes, con las cuales serruchan la piel, pero son tan finos, que apenas se siente el proceso como lo conocemos.

Otro conjunto de agujas, las mandíbulas, mantienen los tejidos separados y finalmente las sondas de aguja de punta afilada entran y succionan la piel.

Una sexta aguja – llamada la hipofaringe – suministra una sustancia química para que siga fluyendo la sangre. La saliva del mosquito también hace que nuestros vasos sanguíneos se dilatan, bloquea nuestra respuesta inmune y lubrica la trompa.

Todo este proceso fue grabada en alta calidad y la producción de KQED San Francisco fue presentada por PBS Digital Studios.