Las imágenes fueron difundidas por Televisa

Ciudad de México (MiMorelia.com/Redacción).- Joaquín “El Chapo” Guzmán estaba recostado en su cama con un antifaz negro puesto cuando fue despertado por un guardia de seguridad que le avisaba de su extradición.

Quien fuera considerado uno de los hombres más buscados del mundo estaba en la prisión de máxima seguridad número 9 en Ciudad Juárez, Chihuahua. Ahí en un dormitorio pequeño donde apenas caben la cama, el sanitario y un pequeño escritorio, ahí “El Chapo” estaba vigilado las 24 horas el día no sólo por las cámaras de seguridad “inteligentes” sino por guardias de seguridad —que tenían estrictamente prohibido hablar con él— que siempre estaban acompañados de un perro.

“El Chapo” dormía fue despertado por un guardia que llegó hasta su celda, le informó que viajaba ese mismo día a Estados Unidos, su extradición había sido aprobada. Sin duda uno de los más grandes temores del capo era estar en una prisión estadounidense, allá no podría escapar ni hacer túneles, mucho menos sobornar custodios.

De inmediato se puso de pie y cruzó algunas palabras con el oficial para después acomodar la cobija en su cama e identificarse como tenía que ser, al observar tres veces a la cámara colocada en una esquina de su celda.

Luego de varias horas de haber sido informado, Guzmán Loera fue trasladado al Aeropuerto de Ciudad Juárez, siempre escoltado de varios elementos de las fuerzas de élite del Ejército Mexicano.

En varias imágenes filtradas a medios de comunicación se le observa demacrado, “más acabado” y más delgado; “aterrado”, señalan algunos.

Luego de un par de horas de vuelo llegó a la ciudad de Nueva York para posteriormente ser ingresado al Metropolitan Correctional Center (Centro Metropolitano de Detenciones), ubicado en Manhattan.

Para la mañana de este viernes, el fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, Robert Capers informó que los cargos serán enjuiciados por la Fiscalía Federal de Brooklyn y por la Fiscalía de Florida y que ambas oficinas trabajarán con el Departamento Antinarcotráfico.

Al respecto, Wilfrido Ferrer, fiscal del Distrito Sur de Florida se refirió al capo sinaloense como quien “aterrorizó a comunidades en todo el mundo” y que es acusado de operar una empresa criminal continua.

Entre los cargos que las autoridades mencionaron, se encuentra conspirar para asesinar a las personas que interferían con su negocio, usar armas de fuego para llevar a cabo sus transacciones, efectuar lavado de dinero y es responsable del tráfico de más de 200 mil kilos de cocaína en Estados Unidos.

Además se le responsabiliza de ampliar el imperio del narcotráfico en Honduras, Guatemala, Belice, Colombia, Ecuador y Venezuela.