Por: Blanca Padilla/@blanespaga

Charo, Michoacán (MiMorelia.com).- La Comisión Forestal de Michoacán (Cofom) se encuentra «atada de manos», con el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP) para actuar en contra de los responsables de los incendios forestales, que pretende cambiar el uso de suelo para sembrar aguacate.

De acuerdo con la información proporcionada por Héctor Chávez, integrante del área de inspección y vigilancia de la Cofom, a pesar de que se realizan las denuncias correspondientes por incendios forestales intencionados, el NSJP complica dar con los responsables y castigar el delito.

El predio El Vaquerito, aún huele a quemado y está humeante

Durante el recorrido hecho este jueves en el predio El Vaquerito, ubicado al norte del municipio de Charo, explicó que luego de que se presenta un incendio, las autoridades proceden a la integración de un acta de inspección, así como a levantar una denuncia ante la Fiscalía de Delitos ambientales de la Procuraduría Federal del Medio Ambiente (Profepa), con el objeto de que no se permita el cambio de uso de suelo.

Posteriormente, la captura del responsable del incendio forestal, pasa a segundo plano porque es difícil ubicarlo debido a los requisitos legales que se piden para este efecto.

“¿Cómo vas a encontrar al responsable?, es muy difícil; si nos vamos por esa línea nunca vamos a llegar a nada porque ahora con el Nuevo Sistema de Justicia Penal, aun cuando hubiera una declaración de culpabilidad, no basta con eso ya que tendríamos que dar con los responsables de la quema del bosque y esos nunca aparecen en escena”, dijo Chávez.

Explicó que el delito del cambio de uso de suelo, es un delito que se conoce como “continuado”, y que forma parte de procesos que tienen como finalidad el cambio de uso de suelo, para la posterior siembra de aguacate o para urbanizar.

Para llegar al predio El Vaquerito se debe viajar aproximadamente 25 kilómetros de Morelia al municipio de Charo, y sólo es posible transitar por caminos de terracería estrechos y cuesta arriba.

Del Cerro El Chivo, los lugareños bajan caminando apresurados y en el trayecto se observa una huerta de aguacate de reciente plantación, con árboles que no tienen más de un año; también hay “ollas de agua” en construcción.

Foto ACG

Chávez refiere que con el desmantelamiento de las huertas de aguacate, no se afecta la producción aguacatera, ya que se actúa contra plantíos jóvenes de menos de dos años.

 

 

El predio El Vaquerito aún huele a quemado y está humeante; la huella del árbol quemado permanece en el suelo, ahora negro y gris por la ceniza. El incendio forestal inició hace ocho días y los rastros de fuego prevalecen.

Desde 2011 en el predio El Vaquerito ha sido devastado por incontables incendios que han acabado con 400 hectáreas de pino y encino, principalmente.

La zona despierta codicia porque está enclavada en una la montaña y cuenta con un clima que va de templado a frío, además de que el subsuelo tiene una inmejorable retención de agua.

Sólo en este último incendio se devastaron 180 hectáreas en este lugar, sin que a la fecha haya un sólo detenido. La lucha permanente entre las autoridades y los propietarios de esta zona le ha cambiado la fisonomía al lugar.

El gobierno del estado se comprometió el año pasado a establecer un catálogo de predios siniestrados para frenar la creciente demanda de huertas de aguacate y emprender, eventualmente una recuperación de los bosques.

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