Imagen de archivo (Imagen: ESO)

Ciudad de México (MiMorelia.com).- Decenas de estrellas brillantes de color blanco-azulado, en medio de una especie de mar de gas con tonalidad rosa, es la imagen presentada por el Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés), que la calificó como una “ornamentación estelar”.

Científicamente, se trata de la nebulosa LHA 120-N55, en la Gran Nube de Magallanes (LMC) -una galaxia satélite de la Vía Láctea- y se sitúa a unos 163 mil años luz de distancia de la Tierra. Fue captada por el Very Large Telescope (VLT) en el desierto de Paranal, en Chile.

La N55 está dentro de una “cáscara supergigante” del gas y polvo que se generó con el nacimiento de las estrellas. Tales “superburbujas”, como también son conocidas, a menudo de cientos de años luz de diámetro, se forman cuando los fuertes vientos de las estrellas y las ondas de choque recién formadas a partir de las explosiones de supernovas, trabajan en conjunto para doblegar a la mayor parte del gas y polvo que originalmente les rodeaba y crear enormes cavidades en forma de burbuja, explicó la ESO.

Sin embargo, el material que se convirtió en la nebulosa logró sobrevivir como un pequeño remanente de gas y polvo, y ahora es independiente dentro de la “superburbuja” y una agrupación de estrellas azules y blancas brillantes -conocida como LH 72- que también logró formarse cientos de millones de años después de los eventos que originalmente hicieron estallar esa “cáscara gigante”.

Las estrellas de LH 72 tienen sólo unos pocos millones de años, por lo que no juegan un papel en el vaciado del espacio alrededor de N55.

Respecto a la brillante tonalidad blanca azulada en decenas de estrellas de esta nebulosa, los especialistas detallaron que ese distintivo las señala como de reciente aparición, es decir, con poco tiempo desde su nacimiento, donde los átomos de hidrógeno se separan de sus electrones y a su vez hacen que el gas brille con ese característico color rosáceo dentro del cual lucen adornadas.

Aunque las cosas parecen tranquilas en la región de formación de estrellas N55 por ahora, los cambios más importantes están por venir. En varios millones de años, por lo tanto, algunas de las estrellas masivas y brillantes de la asociación LH 72 serán supernovas, dispersando el contenido de la LHA 120-N55.

Se creará otra “superburbuja” dentro de la inicial y el ciclo de nacimiento y muerte de estrellas comenzará de nuevo, indicó el ESO.