Ya te expliqué la semana pasada qué podría suceder si, en el próximo par de años, México pierde el grado de inversión por parte de las agencias calificadoras. Al final de cuentas vivimos dentro de un mundo globalizado donde nuestra actividad, crecimiento y bienestar están estrechamente ligados al resto de los países y en entornos tan complejos como el que estamos viviendo con la pandemia, los efectos se multiplican. 

Ahora vamos a pasar a los efectos de todo esto en tu cartera y economía familiar. Cualquier mexicano nos encontramos afectados por aquellos indicadores financieros nacionales como son tasas de interés, tipo de cambio, actividad económica e inflación entre muchos otros. 

Cuando vas a cualquier tienda y compras cualquier cosa, incluidos los alimentos, verás que esos productos cuentan con parte de sus componentes o ingredientes de origen extranjero. Esto quiere decir que, si el tipo de cambio sufre un alza fuerte (como la que llevamos en el último año) tarde que temprano dicho efecto se trasladará al precio de ese producto. Esto tiene un impacto no sólo en el consumidor final por medio de la inflación sino que afecta también al costo de los insumos que las empresas adquieren para fabricar lo que sea que hagan. 

Si a una empresa le sale más caro fabricar su producto puede hacer 2 cosas: lo traslada directo al precio con el riesgo de dejar de ser competitivo y dejar de vender o absorbe una parte bajando su margen de utilidad provocando que tenga que recortar sus costos de la única manera rápida posible y que es la nómina. Esto provocará recorte de personal que a su vez genera una disminución en el factor más importante (creo yo) para nuestra economía, el consumo interno. 

Adicionalmente, con un mayor desempleo, los bancos ajustarán sus parámetros de préstamo haciendo más difícil conseguir financiamiento; que es justo lo que está pasando en estos momentos. Si mucha gente pierde su empleo obviamente no podrán seguir pagando sus préstamos entonces mejor no les prestan o aumentan los requisitos para otorgar financiamiento y así no ponen en riesgo la cobranza. Al final los bancos son un negocio por si se te había olvidado. 

Entonces si las posibles consecuencias de la pérdida del grado de inversión serían escasez de financiamiento, aumento del tipo de cambio, disminución del consumo interno y todo resumido y representado por una sola cosa: la inflación, entonces ¿qué debes hacer?

Pues simplemente prepara tu patrimonio para esos posibles impactos. Cuando hay inflación existen sectores de la economía que siempre reflejarán impactos mayores como son la construcción y la medicina. Los materiales como el acero y los servicios médicos siempre han tenido y seguirán teniendo índices de inflación muy superiores al promedio.

Con lo anterior como base te dejo 7 tips básicos para proteger tu patrimonio ante la posibilidad de que México pierda el grado de inversión:

  1. Si estás planeando adquirir un inmueble con crédito hipotecario tramítalo entre este y el próximo año. Las tasas son las más bajas de la historia, la tendrás como tasa fija por todo el plazo y evitarás pagar un sobre precio derivado del impacto inflacionario que no tiene que ver con la plusvalía del inmueble. 
  2. Tienes lo que resta del 2020 y el 2021 para disminuir, lo más que puedas, tus deudas en tarjetas de crédito. Cuando lo logres no las canceles, consérvalas para que tengas una línea de financiamiento de emergencia ya que el otorgamiento de nuevas podría complicarse.
  3. Por favor, contrata un seguro de Gastos Médicos Mayores; todos los equipos médicos son extranjeros y cotizados en dólares. Cuando el tipo de cambio y la inflación aumenten, el costo de cualquier tratamiento médico lo reflejará casi de inmediato. Si normalmente el sector público de salud es malo, cuando acabe la pandemia va a terminar hecho pomada y con todos los recortes de presupuesto que la 4T está haciendo se va a poner peor. Existes seguros de GMM muy baratos; asesórate.
  4. Usa coberturas inflacionarias. Estamos, a finales de Julio 2020, por experimentar tasas reales negativas, es decir, que lo que puedes recibir de cualquier inversión será menor a la inflación. Con la expectativa de que las tasas puedan bajar otra vez este año y la inflación definitivamente subirá, terminaremos este año perdiendo dinero real en cualquier inversión tradicional disponible en México. No necesitas grandes cantidades ni ser rico para tener una cobertura inflacionaria. Pregunta y acércate a asesores y consultores financieros profesionales.
  5. Revisa que tus documentos, escrituras y pólizas estén actualizadas y en orden. Ante un entorno complicado darte cuenta que lo que contrataste no era lo que pensabas o que hay errores en los documentos que puedan impedir una reclamación puede ser muy costoso.
  6. Si te toca ajustar tus gastos canalízalos a la economía local. Compra en pequeñas tiendas en vez de autoservicios u Oxxos. Consume local y ayuda local. El mundo económico se achicará si perdemos el grado de inversión así que la prioridad debe ser ayudar a las pequeñas empresas locales más que a las multinacionales.
  7. La más importante de todas: Infórmate y asesórate correctamente. Lee de temas de finanzas, pregunta los detalles de los productos financieros que tienes, participa en cursos. Si tienes un problema de salud vas al doctor, si tienes un problema con tu coche lo llevas al mecánico y entonces ¿por qué si tienes un problema o dudas con tu patrimonio le andas jugando al pistolas y no vas con un asesor?

Habemos especialistas que podemos ayudarte a tomar una decisión, resolver un problema, explicarte un producto o recomendarte una solución relacionada con finanzas. Pregunta ya que el no saber te saldrá mucho más caro.

Si tienes alguna duda específica que quieras resolver o tema que quieres que platique en este espacio pregúntame en mi correo inteligenciaenfinanzas@gmail.com, a mi twitter @RockBrokers o en www.facebook.com/rockbrokers/