Jesús Reyna
Se dijo víctima de una privación de la libertad “injusta” (Foto: Sayra Casillas)

Por: Sayra Casillas/@SayraCasillas2

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Quince minutos antes de la hora establecida, el ex gobernador interino, Jesús Reyna García, arribó a la Casona del Teatro, para sostener un encuentro directo con medios de comunicación, el primero desde que abandonó el Centro de Reinserción Social “David Franco Rodríguez”, hace un mes.

Vestía un traje oscuro, camisa blanca y corbata en tono lila, saludó de mano a gente cercana que ya le esperaba, repartió algunos abrazos y selfies, también entre reporteros y gráficos que llegaron temprano para posicionarse en primera fila.

Cerca de las 11:00 horas el espacio estaba lleno, ahí coincidieron muchos de los comunicadores que años atrás daban cobertura a la fuente gubernamental, y en no pocas ocasiones le entrevistaron desde donde despachaba al interior de Palacio de Gobierno, ubicado justo a una cuadra del sitio que eligió para hablar.

Justo una hora antes del mediodía inició su conferencia. Se dijo víctima de una privación de la libertad “injusta”, fuera del marco constitucional y con una intencionalidad política, de parte de funcionarios de la pasada administración federal, por lo que emprenderá una ruta legal ante la Fiscalía General de Justicia, el Consejo de la Judicatura Federal, la Corte Interamericana de Derechos humanos y la ONU.

Así narró su aprehensión el 4 de abril de 2014:

Fausto Vallejo Figueroa, entonces gobernador del Estado, me citó para acuerdo a las cuatro de la tarde, después lo pospuso para las cinco. Estuve en la Oficina del Jefe de la Oficina del Gobernador, no me enteré de lo que pasaba a mis espaldas. Más de media hora pasó para que el Jefe de la Oficina me dijera que pasara al despacho del Ejecutivo. Cuando entré, estaban sentados en la mesa, junto con él, dos personas armadas y con la placa de policía ministerial, y el Jefe de Prensa del Comisionado Especial en Michoacán”.

Continuó: “Sin decir palabra alguna y sin que yo tomara asiento, Fausto Vallejo hizo un gesto hacia el Jefe ministerial y éste me dijo que el Procurador me requería para hablar conmigo en su despacho en la Ciudad de México que les acompañara. Salí del despacho del gobernador escoltado por ministeriales y trasladado a la Ciudad de México en un helicóptero de la PGR. Así concluyó la relación, así se comportó el Gobernador, sin palabras esa tarde, sin palabras hasta el día de hoy”.

“El Procurador me mostró un video, me dijo que se lo habían dado los medios de comunicación y que esa noche lo harían público, que antes quería tener mi declaración, le contesté que eso era algo que yo debía enfrentar y lo haría de frente, que yo no había cometido ningún delito. Me fui con el subprocurador de SEIDO a su oficina, siete horas después se pretendió tomarme declaración como indiciado, únicamente me mostraron dos partes policiacos, en uno se decía que un CD con un video se los había entregado a dos ministeriales un ex colaborador mío, un día antes en Morelia; el otro parte policiaco decía que se me había detenido en Paseo de la Reforma”.

“Ante la evidente falsedad de esos reportes, me negué a declarar. Les exigí que dijeran la verdad pues yo diría la verdad. Se negaron y me negué, pues advertí la perversidad con que actuaban”.

Sentado frente a cámaras y micrófonos, dio pormenores del encuentro que sostuvo con Servando Gómez Martínez, La Tuta, sin dejar de asegurar que acudió obligado, amenazado y que no hubo acuerdo alguno.

El resto de la conferencia lo centró a la acción legal que le permitió obtener su libertad, y emitió una serie de agradecimientos, tanto a actores públicos como a colaboradores y su familia.

El hombre que en distintas administraciones llevó las riendas de áreas torales dentro de la administración pública, y que según su propia versión se opuso al “avasallamiento” del comisionado Castillo, el operador político, se quebró al agradecer el acompañamiento de su hija Ruth, hoy fallecida.

“Una persona del Poder Judicial aseguró y se comprometió con mi hija Ruth a que en cuarenta días estaría yo en libertad, ella lo creyó, se hizo la mayor de las ilusiones, planes de qué hacer, para ella y para mí, a mediados de septiembre del 2017 vivió la gran desilusión que le generó un sentimiento de culpa respecto de mi situación, el sueño se le convirtió en pesadilla”, lamentó.

Hubo quien le acercó pañuelos para que secara las lágrimas que brotaron de sus ojos, él continuó, y se ensanchó al hablar de quienes se revelaron como verdaderos amigos.

Cuestionamientos reiterativos entre la prensa versaron en torno a la responsabilidad del ex gobernador Fausto Vallejo, a quien –aclaró- no responsabiliza de ninguna acción delictiva, pero guardó silencio cuando una reportera cuestionó sobre la aparente traición.

No le fue posible eludir temas relacionados con el Partido Revolucionario Institucional, por lo que dejó en claro: “Sigo siendo miembro del PRI, estoy activo dentro del PRI, no pertenezco a otro partido, no tengo en este momento ninguna decisión de carácter político”.

Evocando al eslogan que manejó durante su campaña por la gubernatura en el 2008, hubo quien le preguntó a Reyna si políticamente hablando “Ya volvió Jesús”.

“Quizá, aprovechando que estamos en un espacio teatral puedo decir, ya estoy aquí y continuamos”.

ZM