Mil Cumbres
Esta semana comenzaron los trabajos para esta obra (Foto: Cynthia Arroyo)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El tipo de obra como el distribuidor vial de la salida a Mil Cumbres debe contar con un diseño de la estructura que toma en cuenta un factor de seguridad para que no haya problemas si se encuentra en una zona sísmica, y ello se basa en una normatividad, es decir, la estructura se diseña tomando en cuenta en dónde se ubica y considera las experiencias previas, por ejemplo el distribuidor vial de la salida a Charo por lo que es improbable que exista un riesgo para la población, consideró el doctor en Mecánica de Suelos por la Universidad Politécnica de Cataluña en España, Carlos Chávez Negrete.

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El especialista, quien es ingeniero civil de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y cuenta con maestría en Vías Terrestres por la Universidad Autónoma de Chihuahua, explicó que él asesoró a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) junto con un equipo de expertos para la construcción del Ramal Camelinas, «el cual hasta ahora no ha presentado problemas a pesar de encontrarse sobre una falla, pues se modificaron cuestiones del proyecto».

Carlos Chávez
(Foto: Cortesía)

El investigador explicó que los estudios de mecánica de suelo toman en cuenta la sismicidad para que las estructuras sean diseñadas con más fuerza.

Se le cuestionó si los ciudadanos pueden estar tranquilos con la realización de la obra y contestó que sí, porque los estudios consideran las características del suelo y la variabilidad, así como los factores de seguridad para que resista la estructura.

«El riesgo que existe es el que está en todo Morelia», añadió.

A su vez, el doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural, Guillermo Martínez Ruíz, coordinador de la maestría en Estructuras de la Facultad de Ingeniería Civil de la UMSNH, explicó que la falla más cercana a Mil Cumbres está a más de un kilómetro de la zona, en la que pasa por la colonia La Loma (La Paloma), que forma parte del Sistema de Fallas de Acambay, y que en su parte baja va por Ejidal Ocolusen, pero «definitivamente no tendría repercusión en caso de sismo».

Guillermo Ruiz
(Foto: Cortesía)

Agregó que «una falla se considera geológicamente activa si ha tenido movimiento en un intervalo de tiempo de 500 mil años, así que muchas fallas en el mundo se pueden considerar activas, por lo que las probabilidades de que una falla como la de la Paloma produzca un sismo que pudiera afectar a la ciudad Morelia y en consecuencia al distribuidor vial son muy bajas».

Consideró que la vialidad se necesita y se requiere para desahogar esa zona; «hay un proyecto y si ya está el recurso deben obtenerse los permisos para realizar la obra que ya se asignó y licitó», expuso.

Por: Fátima Miranda/rmr